Hoy en los tiempos de la Sociedad del cansancio y la prisa podemos apostar a construirnos momentos de lectura vía redes, momentos de comunidad.
Quien lee no está solo, ni vencido, conserva la suficiente convicción de que aún hay para hacer y que la libertad es imposible de ser arrebatada.
Leer, leernos, contar, contar con uno y con el otro, construye alternativas a la rutina, a la in-creencia, al anonimato, a lo impuesto.
Así “Te leo, te cuento” empieza con  amigos leyendo, dejando audios y textos con el propósito de alcanzar al vecino, para recibir nuevos autores, para sostener que con la letra y la voz nunca nos robaran la libertad.