Hoy leo del libro «Entre las hojas pardo» del poeta neuquino Fernán Costantino una selección de poemas.
El mejor modo de presentar este bello poemario editado por «El Mono Armado» es transcribir el prólogo escrito por el poeta Javier Galarza.
Dice Javier:
En un mundo alejado de su origen en el fuego; las cavernas o las pinturas rupestres, la alienación diaria, suele distraernos con fetiches de la vida moderna, que alcanzan el estatuto de verdades. Tal vez solo la poesía o la magia puedan dar testimonio de ese origen más remoto.
El pulso de este libro de Fernán Costantino, «Entre las hojas pardo», nos muestra la irrupción de la extrañeza en lo cotidiano. Restos, atavismos, donde lo ancestral aun nos llama y convoca. El ritmo, tempo de nuestro origen, se vuelve tan importante como el sentido que emerge de esta construcción al viento.
En medio de «esa larga y prolongada vacilación entre el sonido y el sentido» (como Paul Valery alude a la poesía), algo sigue gritando desde un lugar remoto.
Como si de pronto una pared se descascarara y halláramos allí la entrada a una antigua cueva. Las señales abruman en la casa del lenguaje, donde todo retumba, se hace eco y manifestación de lo que nos dice, nos elude o trasciende.
Solo agrego que leer estos poemas en entrar en otro dimensión de la belleza.
Majo Bozzone