Habiendo leído «V» una novela de Mariana Docampo

Leí el libro casi sin poder detenerme. El inicio, el relato de un dolor que irrumpe, que asalta, que roba un cuerpo, que arremete, me interpeló, me llevó a momentos personales. No hay modo de vivir dolor sin transformarse
Compré esta novela por la calidad de otros textos de la autora «Mariana Docampo», por la simplicidad del título, porque me remontó a Lispector. Bien podría ser, luego de haberlo leído, «La pasión según V». GH -el personaje de Clarice Lispector- trasciende el mundo , vive y comulga con lo inmundo, estalla su ser en ese inmundo y vuelve por el amor a otro. V , ¿ V de Verónica?, V de vida, V como signo lógico que es «y» entonces múltiple, vive la desesperación de la identidad múltiple, eso que el yo desconoce (desconoce que somos finitos en un yo, infinitos en las marcas, y un múltiple reservorio de imágenes de todos los tiempos). V vive esa desesperación y en lugar de aferrarse el código advierte la variación de su clave ontológica.
De eso se trata,de advertir que vivimos en un clave ontológica que al nombrarnos nos doblega, nos hace sometidos o sometedores, nos clasifica, nos pre-dice. V se entrega a nueva clave, destituye el cogito y el lenguaje.
V viaja en sus infancias, V sostiene un centro que es un cero y otro centro que son los pájaros. V elige el descentramiento.
V entonces es la rata, es su verdugo, V no es, V siente y toma formas, y solo en ese tomar la otredad es por instantes.
V hace el mito, corrompe al mito, hay algo que dios no crea, hay algo que dios no mata. V es el aleph. V es la verdad de la psiquis

Maravilloso texto

María José Bozzone